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TERRISC

RECUPERAÇÃO DE PAISAGENS DE SOCALCOS
E PREVENÇÃO DE RISCOS NATURAIS
RIESGOS NATURALES Y BANCALES EN LA FATARELLA

El término municipal de la Fatarella, con una extensión de 56,23 km2, pertenece a la comarca de la Terra Alta y está situado sobre la sierra del mismo nombre, en la vertiente sur del río Ebro, entre Faió y Móra d'Ebre. Su perfil muestra que todo el término tiene una pendiente suavemente inclinada hacia el noroeste, mientras que hacia la Ribera d’Ebre y Les Camposines las vertientes son mucho más pronunciadas. Su población es de unos 1.300 habitantes, que hasta ahora se han dedicado básicamente a las tareas del campo.

DETERIORAMENT DELS ESPAIS MARJATS PER FALTA DE MANTENIMENT El clima es de tipo mediterráneo de transición al continental: inviernos poco rigorosos, húmedos y largos, y veranos calurosos y secos. La pluviosidad media se sitúa entre 400 y 450 litros por m2. La altitud máxima es de 560 m y la mínima de 200 m, y la formación geológica proviene de la sedimentación y la carbonatación de materiales calcáreos durante la era Catiana. Acabados los movimientos tectónicos que originaron la alineación actual de la costa catalana en los inicios del Mioceno, empezaron los progresos erosivos que crearon los valles y depresiones que han configurado la morfología actual. Los materiales sedimentarios de la zona están constituidos por calcáreas, conglomerados, lutitas, asperones y yesos. Las rocas calcáreas son las que se utilizan en las construcciones de piedra seca, tanto por su resistencia como por sus características morfológicas. Una parte muy importante del término está bancalizado, pero como ya hemos dicho los bancales de la vertiente del Ebro tienen una pendiente importante y por lo tanto son más susceptibles de deterioro. Sin profundizar en el estudio, podemos constatar que las causas principales del deterioro de los bancales en nuestra zona son las siguientes:

Abandono

El abandono de la actividad agrícola incide muy negativamente en el estado de los bancales. Las causas más frecuentes son:

a) La falta de mantenimiento.
b) El endurecimiento de la tierra, que provoca que las aguas de lluvia corran más deprisa y causen graves daños de erosión.
c) La muerte de algunos árboles o plantas que fijaban la tierra. Al desaparecer esta función se debilita la estabilidad de los bancales o terrazas.
d) La colonización de zonas abancaladas por nuevas especies herbáceas, arbustivas o arbóreas.

Causas atmosféricas

Los bancales y las terrazas conforman un sistema de regulación hídrica realmente efectivo que podemos afirmar que funciona a la perfección cuando el ritmo de épocas secas y épocas lluviosas es regular y equilibrado. Grandes sequías o fuertes avenidas de agua son los principales enemigos de la estabilidad de los márgenes. Las lluvias torrenciales son relativamente frecuentes y la expresión «bajar los valles» se refiere al hecho de que el sistema de drenaje y retención de aguas es insuficiente y las aguas se desbordan por encima de los márgenes de los bancales y convierten los campos en verdaderos ríos.

Incendios

Los incendios han afectado muy negativamente al estado de los márgenes y nosotros lo hemos constatado en el gran incendio que se declaró en 1994 en Nonasp y que afectó a los términos de Nonasp, La Pobla de Massaluca, Vilalba dels Arcs, La Fatarella y Riba-roja d'Ebre, con cerca de 6.000 hectáreas. Los terrenos abancalados abandonados, donde había crecido la garriga, quedan muy dañados cuando se queman por dos razones principales:

DESTRUCCIÓ DE MARGES PER L'ACCIÓ DE L'AIGUA a) El propio fuego daña las piedras.
b) La tierra, al quedar desprovista de la protección de las plantas, es muy vulnerable a la erosión provocada por las aguas. Estas, al no hallar ninguna resistencia, arrastran el suelo más ligero y cogen más velocidad. Los terrenos cultivados, si no tienen ningún cultivo herbáceo, actúan de cortafuegos con lo cual no quedan dañados, pero en muchos márgenes próximos a la garriga el fuego llega a los árboles cercanos. Los olivos, muy abundantes en nuestra comarca y que tradicionalmente se plantaban encima o en la misma cara del margen, quedan gravemente dañados al quemarse.

Riesgos humanos

Si bien aquí solo deberíamos hablar de los riesgos naturales, no queremos dejar perder la oportunidad de hablar también de los riesgos humanos derivados de la mala gestión del patrimonio de la piedra en seco, que ha llevado a una destrucción muy peligrosa por dos razones:

DETERIORAMENT DELS ESPAIS MARJATS PER FALTA DE MANTENIMENT a) La construcción de infraestructuras públicas de gran impacto ambiental. En nuestra zona están en proyecto muchos parques eólicos; la implantación de molinos en lugares estratégicos obliga a abrir pistas de dimensiones considerables que dañan muchos bancales y otras construcciones de piedra en seco. Los proyectos de preservación del impacto ambiental no contemplan ni la conservación ni la restauración de estas construcciones. Otras obras similares son las instalaciones de riegos o el paso de gaseoductos.

b) La demanda de piedra envejecida para la construcción de chalés y la poca rentabilidad de la tierra han hecho que algunos campesinos hayan vendido sus bancales. La ausencia de normativa de protección de este patrimonio paisajístico en este sentido provoca que en ambos casos no pueda defenderse su conservación.

Finalmente, queremos comentar que la pérdida de los bancales y terrazas lleva también a la destrucción de todos los elementos que están alojados en ellos, como escaleras, cobijos, cisternas y, en nuestro caso, incluso las cabañas de bóveda, que forman parte del bancal.